Cuentos para pensar Recuerdos

La Menche y Antonio

  • Los lectores consideran que el recuerdo en sí es sumamente bueno. Además, les parece que
  • A Catalina le han enviado 13 abrazos, 50 sonrisas, 9 besos y 23 buenos recuerdos.


  • por Catalina
    Chile / 1996

    Fecha de alta 29-06-2012


    Cuando era chica la Menche era la única que tenía suficiente paciencia para acompañarme horas y horas hasta que yo terminaba de comerme el almuerzo, justo un poco antes de la hora del té. Ella era la señora del jardinero que tenía mi abuela en el campo, trabajaba en la casa como nana, limpiaba y cocinaba. La Menche me cantaba una canción mientras yo mascaba y mascaba el mismo pedazo de carne. Era algo sobre la gatita Carlota, la novia del gato con botas.

    La Menche era una señora morena, arrugada como una pasa y con muy pocos dientes, lo que le daba una apariencia parecida a las ardillas de Chip y Dale. Se hacía un tomate en la cabeza que no quedaba más grande que una mandarina, pero cuando se lo soltaba... ¡el pelo le llegaba hasta las rodillas! Decía que no se lo había cortado nunca, desde que nació.

    Antonio era su marido, el jardinero. El cortaba el pasto y podaba las plantas, cuidaba a los perros y a los caballos. Los caballos de mi abuela no eran mansos, como decía mi tata “solo sirven para mirarlos y darles pasto en la boca”. Pero Antonio tenía dos caballos que sí se podían montar, el Colo-colo y la Percherona. El Colo-colo era un potro blanco con manchas cafés y negras, como los de las películas de indios gringos. Antonio nos subía de a cuatro primos arriba y nos llevaba a pasear por los potreros. La Percherona era una yegua café claro con pelito amarillo y ondulado, era tan mansa que nos dejaba hacerle trenzas en la cola. Era percherona, enorme... y nosotros tan chicos que cuando nos subíamos las piernas nos quedaban abiertas casi en 180 grados. Al bajarnos quedábamos caminando como vaqueros por un buen rato y nos sentíamos enanos luego de haber estado sentados tan alto.

    Si deseas, valora este recuerdo:

    1) El recuerdo en sí me ha gustado...
    muchísimo mucho poco muy poco

    2) La manera de contar el recuerdo me ha...
    encantado gustado parecido regular impedido disfrutarlo

    Si quieres saludar al escritor de este recuerdo, puedes mandarle...
    un abrazo una sonrisa un beso tus recuerdos